¿Es posible la paz? ¿ETA la quiere?
Hay un camino abierto, el presidente dice que España va bien, los terroristas han recuperado la libertad para incendiar autobuses, la kale-borroka se ha rehabilitado, ya es legal.
No pasa nada, no es noticia, que los batasunos sigan extorsionando a los empresarios. El Gobierno sólo se preocupaba de la "fecha del matasellos".
Los etarras amenazan impunemente a los jueces, y los más altos magistrados les dan carta blanca para sus manifestaciones.
Yo escribé hace tiempo:
Si como consecuencia de su anuncio, ETA deja de matar, algo habremos avanzado en el camino de resolver el conflicto vasco, un conflicto creado por los propios vascos.
Sin embargo, analizando la declaración de la banda hay muchos interrogantes a resolver, porque no utiliza el lenguaje de la gente normal.
"ETA muestra su deseo y voluntad de que el proceso abierto llegue hasta el final, y así conseguir una verdadera situación democrática para Euskal Herria, superando el conflicto de largos años y construyendo una paz basada en la justicia".
ETA en aquel comunicado no pedía perdón a los inocentes que ha asesinado. Hoy nos muestra en sus dirigentes, en los que son juzgados, que volvería a matar si "estuviese libre de esas cadenas".
ETA es la única que violentaba y "lo sigue haciendo" la democracia en el país Vasco. Antes el cómplice era la "comprensión" del PNV. Hoy el cómplice es "el compañero ideológico" socialista. Ambos sueñan por el paraíso marxista. ¿A costa de qué?
ETA es la única que se ha ido saltando todas las reglas de la justicia habidas y por haber.
ETA sólo plantea la independencia del país Vasco, como un proceso irrenunciable. Y además de modo claro afirma que la anexión de Navarra es irrenunciable (esto último parece que es compartido por el PSOE)
Sin embargo, ETA tiene ahora su interlocutor, Rodríguez Zapatero, un presidente al que la unidad de España no le interesa demasiado, que ha purgado de su partido en el país Vasco a los que se sienten españoles, que no tiene en cuenta a las víctimas del terror ni a los asesinados (salvo a su abuelo), y que como no cree que haya ni bien ni verdad ni virtud, no entiende la justicia hacia los que le dejaron como herencia una España en paz y unida.
En ese sentido, abierto el camino por uno más iluminado que ellos... ¿para qué quieren bombas, si tienen al Presidente de España, que es más eficaz en el proceso de corroer la unidad de nuestra patria?
Ambos creen en el "poder infinito de la palabra"; y dan "nulo valor a las realidades"; eso sí cuando ellos son "sólo" los que hablan. Los españoles ni nos enteramos.
frid
