¿El PSOE secuestrado?
El PSOE secuestrado
Artículo de reflexión sobre la vuelta del PSOE a las posiciones extremas de las que le sacó Felipe González.
Cuando uno piensa sobre la evolución del PSOE democrático tiene que llegar a la conclusión que ha cambiado tanto que es difícil reconocer en él aquella formación que se proponía como un lugar de moderación dentro de la izquierda y que tenía a gala diferenciarse claramente del entonces partido comunista.
En aquella época el PSOE se abrió al centro renunciando al marxismo en su ideario, haciendo guiños a los social-demócratas a los que, desgajándolos de Centro Democrático, los trajo a su redil. Era un ejemplo de partido de alternancia dentro de la moderación.
El PP entonces también aprendió la lección; de alguna manera se refundó iniciando un largo camino hacia el centro que le dio el fruto de su primera mayoría absoluta.
Pero durante los ocho años populares, en el PSOE fueron pasando cosas. Fue atrayendo a sus filas a todos los desmembrados grupos del PC que, con nombres diversos, se incorporaron a sus filas y, siendo minoría entre los afiliados, recibieron como premio importantes cuotas de poder.
Desde entonces el PSOE se radicaliza, vuelve de hecho a los postulados que abandonó como táctica y sin refundarse en lo referente a la ideología marxista, asumió el relativismo práctico que hoy respira.
No es una casualidad que hoy presida el Partido Socialista un señor que no cree ni en valores ni en verdades, que afirma con una serenidad impresionante que "la libertad os hará verdaderos", y que en casi todo afirma lo contrario que hace diez años (incluso en el manido asunto de los papeles de Salamanca: véanse las declaraciones del Señor Caldera recogidas por la COPE).
Hoy gobierna un PSOE que no se siente ligado a su pasado, supongo que es porque ya no es el PSOE de ese pasado; ha evolucionado, progresado y, también, confundido a un cierto grupo de sus votantes, los socialistas iniciales, aquellos que sí tenían principios en política, pensaban sinceramente que podían llegar a puntos de encuentro con todo el mundo, y que mantenían sus pactos.
Hoy el PSOE se rige con los principios del materialismo práctico más puros del antiguo PC, no en vano gran parte de sus líderes de hoy provienen de esas filas. Y el radical que no pudo gobernar desde el radicalismo, secuestró al moderado, se hizo con él y habla por su boca.
Hoy estamos acostumbrados ya a no dar demasiada importancia a las palabras. El PSOE de hoy construye un mundo virtual insistiendo una y otra vez esperando que lo mil veces repetido se transforme en la nueva realidad que nos gobierna.
Hoy la palabra ya no está al servicio de la verdad, sino de la coyuntura. Es verdad lo que decimos en cada momento porque así lo definimos. Si llamamos facha al demócrata de toda la vida porque no opina como nosotros es facha y no hay que discutir más.
Al final, todo vale mientras me mantenga en el poder, todo vale porque nada importa, todo vale porque ¿qué es la verdad?
Y así, con un PSOE que ha cambiado de esencia, que ha dejado de ser un paradigma de moderación y equilibrio, nos encontramos con que en caparazón del caracol alberga a un cangrejo araña que lo ha devorado, cual Saturno a sus hijos.
frid
Nota: ¿quizá es que todas las evoluciones son mera treta para un único fin: gobernar a toda costa?
