La imposibilidad de la esperanza en la política atea.
La imposibilidad de la esperanza en la política atea.
Un post que provocará la polémica aunque no quiera.
He recuperado un post antiguo sobre el plan orquestado de los amigos del observatorio del laicismo, así como de su intento “fundamentalista” de crear una sociedad sin Dios, excluyendo esa creencia como algo ya superado; del mismo modo que sostienen que, como el Estado puede hacerse cargo de toda la enseñanza, ¿para qué debe intervenir la iniciativa privada, y menos aún la religiosa?
Quise ser optimista en mi análisis del ateismo radical y no pude encontrar ningún signo de esperanza.
Buscando un ateísmo feliz me llevé un desengaño. Encontré hombres sin esperanza. Ciertamente trabajan, se ufanan, pero cuando pierden calidad de vida piden enseguida que les inyecten y les dejen morir. Algunos de ellos tienen el triste consuelo de creerse parte de un etéreo pensamiento universal, o un brote especialmente desarrollado de la materia omnipresente. Y, piensan que se desvanecen de donde han salido. Son fluctuaciones, fuegos de artificio, elementos de azar sin ningún sentido.

Busqué un orden del mundo pacífico llevado a cabo por los ateos radicales y me topé con la exaltación de la fuerza, del poder y de la voluntad. Encontré a Nietche llamando débil al que cree en Dios, a Marx llamando a la religión opio del pueblo. Y ¿cuáles son los frutos de esos filósofos? Los campos de exterminio nazis, los campos de concentración soviéticos, los campos de reeducación maoístas, las checas de Barcelona, los asesinatos de Paracuellos. Solo vi sangre, hombres tristes, oprimidos y desnudos. Y no he oído nunca a un ateo pedir perdón por los crímenes del ateismo comunista.
Busqué la tranquilidad de la democracia y me encontré con procesos planificadores que provocaron el hambre en Ucrania; que pretenden arrebatar a los hijos de sus padres, que proyectan niños de laboratorio, y que de libertad en la educación no conocen ni las palabras. Ávidos están de adoctrinar a los infelices que se dejen. Y ¿en qué sino en el odio?
Anhelé encontrar paz familiar y me topé que fueron los ateos los que abrieron la mano a los primeros abortos legales, a la eutanasia y al divorcio. Y, en sus laboratorios es donde se hicieron los primeros experimentos con cobayas humanas. ¿Qué respetan?
Anhelé la liberta en la vida y me encontré que su progresía es la consolidación de la cultura de la muerte: muerte del embrión, del feto en el seno de la madre, de los niños nacidos con discapacidades, de las enfermos que son una carga para el Estado, de los mayores. Y, dentro de ese descatalogar la vida de la gente, me temí que justificasen la muerte de los que no piensan como ellos. Su paz, la del cementerio.
Me queda todavía un consuelo. No creo en la maldad del hombre y, estoy seguro que habrá algún ateo que no sea ni radical ni fundamentalista, y que me explique cómo va a construir sin Dios ese paraíso. Un paraíso en el que se respete la vida, la libertad de pensar y escribir, la libertad de enseñanza y de elección de atención sanitaria, el respeto a la vida y a la familia. Todavía anhelo que me de razón de su esperanza y de su alegría.
Abro mi debate a que entren, con humildad y arrepentimiento por los crímenes del ateísmo, a este blog y me expliquen qué hacen y cómo defienden la libertad, difunden la esperanza en el futuro y viven en plenitud la alegría y al paz.
frid

contemplando el infinito dijo
Yo no puedo polemizar en relación a lo que escribes, pues mi esperanza está basada en mis creencias. Eso sí, pienso que hay muchas personas de buena voluntad (tampoco creo en la maldad del hombre), pero se quedan en eso, y mientras, más cultura de la muerte y todo lo que tú describes.
Viven en mundos idílicos, SU casa, SU pareja, SU hijo, SU trabajo, SU... creyendo que lo que haga y pase en el resto del mundo no les tiene porque afectar y estan muy equivocados. La vida les enseñara, aunque a veces... tarde. Los ideales tienen que estar asentados en principios solidos. Y aunque ahora "no este de moda" me defino como creyente, practicante y lucho por un mundo mejor desde dentro. A mi me funciona, y me llena. A mi familia también. Saludos.
Marycharo
12 Agosto 2006 | 06:45 PM